30 de marzo de 2006

El padre de los Chicago boys enjuicia comisiones e inversiones de las AFP


Arnold Harberger, profesor emérito de esa universidad, académico de 81 años cree inconveniente cobrar comisiones altas cuando las carteras de inversión de las AFP son similares. También es partidario de subir la edad de jubilación.
Una visita flash a Santiago realizó el profesor emérito de la Universidad de Chicago y padre de los boys homónimos en Chile, Arnold Harberger. Tras exponer sobre las bases del crecimiento económico en un seminario, el economista, permanente candidato al Premio Nobel en la disciplina, calificó de alto el nivel de comisiones que cobran las AFP en un ambiente en que no compiten por obtener mejores rentabilidades de los fondos que gestionan.

Harberger, quien se mantiene bastante al tanto de la discusión en Chile, dijo que "en el sistema hasta ahora las comisiones han sido relativamente altas y se han empleado mayormente para tratar de atraer clientes de otras AFP".

Tal práctica, señaló, "tiene más sentido si los portafolios de las diferentes AFP son muy diferentes".

Sin embargo, recordó que la normativa permite a las AFP comportarse en forma de manada, invirtiendo prácticamente en los mismos instrumentos. Así evitan sanciones si el retorno de los fondos que administran es muy inferior al promedio.

En sus palabras, "los dueños o accionistas (de las AFP) tienen que pagar (multas) si el resultado está tantos puntos inferior al promedio. Entonces, todo el mundo tiene incentivo para imitar al promedio, para no distar mucho de él".

Sentenció que "eso no está mal; lo que está mal es tener portafolios similares con comisiones altas".

En todo caso, desestimó culpar a las AFP por las bajas pensiones que se proyecta dará el sistema en promedio: "La prosperidad de la economía chilena hace que la gente en algún período se contentara con "x" como jubilación mínima, pero ahora piensa que "x" no basta. No es falta del sistema, es un cambio del ambiente en que probablemente un aumento en ese pago mínimo sea justificado".

Siempre en referencia a la reforma previsional que planea el gobierno, Harberger se mostró también partidario del planteamiento de aumentar la edad de las mujeres para jubilarse.

"Yo tengo 81 años y estoy todavía totalmente activo", dijo.

Coincidentemente, el economista está en Chile justo cuando se cumplen 50 años de la firma del convenio entre la universidad de Chicago y Católica, que derivó en un importante flujo de estudiantes chilenos a esa facultad para hacer posgrados. Desde 1956 el economista ha sido un referente en Chile.

Innovación sin subsidios

Ayer participó en un seminario organizado por la firma tecnológica alemana SAP sobre innovación en las Pymes. La firma presentó un informe según el cual el 68% de las Pymes en el mundo cree que las tecnologías informáticas son clave para crecer.

El economista subrayó la importancia de la innovación en el sentido de que todo lo que se hace a nivel de empresas es la fuente del crecimiento. También recalcó la importancia de las Pymes, diciendo que "en Estados Unidos el país que ha tenido la expansión más sostenida en las últimas décadas entre los países grandes, la innovación y el crecimiento vienen más de las Pymes que de las empresas grandes. Taiwán es un excelente ejemplo de país que no tiene empresas grandes".

Eso sí, dijo que "es muy importante admitir que el Estado no produce el crecimiento en una economía de mercado" y que por lo mismo debe tener "un papel permisivo, poner las reglas del juego, que son los incentivos para los empresarios, que realmente son los que producen".

Harberger dijo estar en contra de que los esfuerzos de innovación se efectúen vía subsidios. "No poner trabas a la actuación de las empresas es un consejo sano", dijo en cambio.

En materia de desigualdad, el académico planteó que "la idea de que el gobierno es responsable de la distribución del ingreso es incorrecta, porque el gobierno con buenas políticas no tiene dentro de sus manos herramientas para realmente poder cambiarla. El médico siempre va a ganar más que la enfermera y ésta más que el barrendero. Lo que puede hacer bien es cuidarse de la pobreza. La lucha contra la pobreza es una tremenda responsabilidad".